Asesoría regulatoria y de riesgos: convertir las obligaciones en controles
Conocer las normas que aplican a una empresa es solamente el primer paso.
El verdadero reto consiste en convertir esas obligaciones en procesos, políticas y controles que funcionen dentro de la operación cotidiana.
La asesoría en materia regulatoria y de riesgos permite trabajar precisamente sobre esta conexión.
Del requisito al control
Una obligación regulatoria puede requerir que una empresa modifique procesos, genere información, conserve documentación o establezca mecanismos de supervisión.
Por eso, el análisis debe responder tres preguntas:
¿Qué obligación aplica?
¿Qué riesgo existe si no se cumple?
¿Qué control debe establecerse?
Identificar brechas
Una revisión regulatoria puede encontrar diferencias entre lo que una empresa debería hacer y lo que realmente está haciendo.
Estas brechas pueden relacionarse con documentación, procesos, responsabilidades, sistemas o controles.
Detectarlas permite establecer acciones correctivas.
El riesgo debe gestionarse continuamente
Los riesgos cambian cuando cambia la empresa.
Una nueva tecnología, producto, proveedor o mercado puede modificar la exposición de la organización.
Por eso, la gestión debe revisarse periódicamente.
Controles que realmente funcionen
Un control excesivamente complejo puede ser difícil de aplicar.
Uno demasiado débil puede no reducir el riesgo.
El objetivo debe ser encontrar mecanismos proporcionales a la naturaleza y nivel de exposición de la empresa.
Un enfoque preventivo
La asesoría regulatoria y de riesgos permite pasar de una postura reactiva a una preventiva.
En Trade Off, ayudamos a las empresas a analizar obligaciones, identificar riesgos y fortalecer controles de acuerdo con sus operaciones y sector.
Convierte tus obligaciones regulatorias en controles efectivos. Acércate a Trade Off.








